Sin soñar un Poema. Sin conocer un lugar. Sin admirar una pintura

Del Poema "Alma venturosa"

“Al promediar la tarde de aquel día,

cuando iba mi habitual adiós a darte,

fue una vaga congoja de dejarte

lo que me hizo saber que te quería.”

De Leopoldo Lugones (1874-1938)

Poeta argentino

Aviso de "Un Cambio"

A partir de 2017, los Microrrelatos o Mini cuentos dejarán de ser una expresión en este Blog y, junto con los poemas brevísimos, también hijos de mi pluma, formarán parte de otro proyecto. Espero poder concretarlo.

Como hojas al viento

Las entradas de este Blog se publican en 2017, cada martes a la medianoche, desde la República Argentina.

Coordenadas 31°4000S 64°2600O

sábado, noviembre 29, 2014

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Jesusa barría la acera ágilmente y con rapidez, ahuyentando las hojas mustias del otoño. Un sonido chirriante se fue aproximando hasta ella. Del viejo automóvil, bajó una escuálida y decidida mujer joven, quien, amenazante, le clavó los ojos. La envidia trasuntaba su mirada. Era Sara. Desde niñas, había existido una barrera infranqueable entre ellas.

Sara siempre soñó con ser la preferida del escritor moribundo. Cuando éste cayó enfermo, hubo que designar a alguien que le acompañase en su última enfermedad. Todas las opiniones familiares recayeron en Jesusa. Nadie pensó en Sara. Ese pesar por lo ajeno, ese deseo de algo que no se posee, la caracterizaba. Nunca le perdonaría a Jesusa, que cuidara de su abuelo.

2014






sábado, noviembre 22, 2014

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Entre nubes tenues de color rosa,  Magdalena se movía lentamente sin poder acelerar su marcha. Los pies le pesaban, las piernas no le respondían y ya casi se resignaba a no llegar  hasta el amplio balcón con macetones de florecillas azules y petunias rojas, donde su abuela tejía al atardecer.  De repente,  una brisa fresca onduló sobre su cara y se sintió mejor, a tal punto que logró asirse de la baranda de madera de su destino final. Cuando se asomó al vacío, divisó el mar azul, ése que tanto amaba y que le engullera su esperanza adolescente.  Volaría hasta él.  Pero un zamarreo en su hombro la hizo reaccionar. Cuando despertó, su abuela había abierto el ventanal y regañándola, la invitaba a levantarse.

2012

sábado, noviembre 15, 2014

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Guardo y olvido el blanco delantal, por horas apenas. Cierro el bolso bastante cargado que llevo y traigo conmigo a diario y, con la fatiga propia de la jornada laboral casi terminada me esfuerzo en la última sonrisa del día. Luego, espero en la esquina a Ricardo, él me buscará y llevará a casa. En la espera, no me abaten ni el smog, ni los automóviles atestados en largas filas, ni sus bocinazos, expresiones angustiadas de sus conductores, locos por llegar a destino, como yo. Aprieto mi cartera pequeña contra mi costado izquierdo, me acomodo el bolso pesado en el hombro derecho y desafío en interminables minutos, a este otro atardecer que se parece al de ayer y se repetirá mañana, apostando consumirme entre sus sombras. Mentalmente, trato de prepararme proyectando el día que viene y elaboro listas de preferencias. Pero las listas no se fijan en mi memoria, se desvanecen y, mi mente ladina me recuerda que mañana es día de cobro.
“¡Mañana cobramos!” me auto-anuncio y trago saliva. Niego el disconformismo que se aloja en mi garganta y pinta mi cara, lo oculto, lo aplasto con el pensamiento. Alzo mi pecho, respiro hondo y me zambullo en los ojos tiernos de los pequeños que me esperan. Tras el impecable  parabrisas veo la sonrisa de Ricardo que ha llegado. Suficiente. “Mañana vuelvo” me digo, como todos los días, con esperanza. “Chau, Hospital”.

2014



sábado, noviembre 08, 2014

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Manuela se había levantado malhumorada esa mañana. Su cabellera negra revuelta y su salto de cama raído le daban un aspecto de mujer cansada. Se sirvió el café vaciando la cafetera eléctrica en una tazota de loza y se sentó a leer el diario que, por debajo de la puerta del departamento, asomaba. Pronta, fue directo a la sección del clima y de allí a los avisos clasificados: Inmuebles, casas, departamentos en venta, alquiler. . . “¡Ni qué!” murmuró.
Autos,  nuevos, usados, deportivos, utilitarios. . . “¿Para qué?” preguntó.
Trabajo, profesionales, artistas, artesanos,. . . “Todos locos”, afirmó.
Encuentros, citas, amistades. . . “¡Ésta es la mía!” dijo.
El café se enfriaba y lo terminó a sorbos. Marcó varios anuncios  con un círculo y  se encerró en el baño. A la media hora otra Manuela salía del apartamento. Bella y con mejor cara.
Llegó a la primera Agencia circulada, husmeó desde afuera y siguió. Así con la segunda y tercera hasta que la cuarta, le pareció confiable. Decidida, entró a paso firme y con el pecho erguido. Averiguó los requisitos y planteó sus intereses en un libre juego amoroso de oferta y demanda.
Se salió con la suya. Había un solo candidato que, sin mayores pretensiones reunía lo que ella buscaba.
Por e-mail le comunicaron lugar, condiciones, fecha y hora de la cita. Llegó el día y su alborotado corazón no la dejaba arreglarse. Llamó por teléfono antes de salir, presurosa y habló un buen rato. Del otro lado de la historia, un caballero se subía a un moderno automóvil rumbo al encuentro.
Se encontraron, tal cual lo indicaba el e-mail.
Se saludaron, se sorprendieron.
_ ¡Pero señorita, Ud. es muy joven para mí! Expresó el hombre.
_ ¡Y Ud. muy grande!. . . replicó Manuela, agregando, pero eso no importa ya llega mi madre. . . 

2010


sábado, noviembre 01, 2014

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Todo brillaba en la Estancia "La Chiquita". Después de la lluvia, el cielo había quedado tranquilo con un color celeste abrumador y escasas nubes arrinconadas en el horizonte. El campo, había renacido en distintos tonos de verde. Era nuevamente enero, mes de vacaciones familiares, de veranos ardientes, de juegos para los niños y de sosiego para los mayores. Se vacacionaba siempre,  bajo el ojo vigilante de los padres. Las reglas de la familia tradicional se cumplían a rajatabla y eran impuestas por el padre, a la vieja usanza.
Aquel domingo de enero de 1950, el automóvil del patrón llegó a los bocinazos, anunciando la época esperada durante todo el año, por grandes y chicos. Para estos últimos impregnada de aventuras y secretos nunca contados. Clara no vino esta vez. La sonrisa de  Pedro se perdió en el desconcierto de la ausencia. Nada preguntó. Nadie dijo nada sobre la hija mayor. Se fue con la cabeza gacha, rumbo a la puerta principal, cargado de valijas de cuero y bolsos de calidad.
En la ciudad, un llanto de madre y de hijo lastimaba la noche. Ya no habría retorno.

2011




No te duermas sin un cuento. . .by Zuni Moreno. Con la tecnología de Blogger.

Este Blog. . .


Un Blog de Cuentos

Un Blog de Poemas

Un Blog de Lugares

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Por

Zuni Moreno

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Mi Propósito


La vida nos reúne en cualquier lugar y nos cuenta historias cotidianas.

Yo las he interpretado a través de los cuentos breves y los microrrelatos.

Y, a los sentimientos que fluyen de aquéllas, los he expresado en simples poemas.

Aquí, mi trabajo, para ustedes.

Zuni Moreno

Reconocimiento II


Todas las pinturas que acompañarán las entradas de "No te duermas sin un cuento", durante 2017 pertenecen a uno de los pintores argentinos más reconocido a nivel nacional e internacional, no sólo por la calidad de sus obras sino además por su particular temática: Benito Quinquela Martín (1890-1977)

Barcos de Quinquela Martín

Barcos de Quinquela Martín

De QM

De QM

De QM

De QM

Reconocimiento I


Todas las pinturas que acompañan las entradas de "No te duermas sin un cuento" pertenecen a uno de los artistas rusos contemporáneos más admirado: Vladimir Volegov.

Este pintor nos acompañará durante el año 2016.

Mujeres de Volegov

Mujeres de Volegov

Un regalo

No te duermas. . .

Candela por la Paz

Candela por la Paz

Quien escribe

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Zuni Moreno

Conjunción


Las fotografías que ilustran este Blog, son de mi cámara.

Los cuentos y poemas, de mi pluma.


Capturando la vida

Capturando la vida
Mi cámara y Yo

Pensamiento en rosa


"He mirado las rosas y me he acordado de ti"

Juan Ramón Jiménez,

escritor y poeta español, (1881-1958)


Rosas, rosas

Rosas, rosas
Rosas de Vladimir Volegov

Poemas en flor


Este Blog trae al lector también poemas y, como un árbol en flor, supone la siembra y anuncia la cosecha, mientras se deshoja la vida.

Escribiendo con el pensamiento desde el alma

Pintando la vida

Antigua como la humanidad misma, la Pintura, responde a un impulso innato en el hombre de comunicación.

Recogiendo los frutos

Recogiendo los frutos
Tres de mis poemas y un cuento obtuvieron el 17-11-2012, el 3er. Premio en el Concurso Internacional,"Elegidos 2012" organizado por El Instituto Cultural Latinoamericano, de Junín, Provincia de Buenos Aires, Argentina.

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Un perfume

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IBSN: 09-06-2010-14

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